El control preciso de la temperatura de funcionamiento es clave para garantizar una eliminación de alta eficiencia y extender la vida útil de los equipos de ingeniería de tratamiento de gases residuales orgánicos de COV.
1. Requisitos de temperatura para diferentes procesos
Combustión directa (RTO): este tipo de equipo requiere temperaturas de funcionamiento extremadamente altas, normalmente no inferiores a 820 ℃. Las altas temperaturas son cruciales para garantizar la completa oxidación y descomposición de la materia orgánica en dióxido de carbono y agua, al mismo tiempo que garantizan que los gases nocivos (como el dióxido de azufre) no generen niebla de ácido sulfúrico a bajas temperaturas.
Combustión catalítica (CTO): en comparación con la combustión directa, la combustión catalítica puede eliminar eficientemente los gases residuales a temperaturas más bajas, generalmente dentro de un rango de temperatura de 200 ℃ - 400 ℃, o más precisamente, entre 320 ℃ - 430 ℃.
2. Estrategia de temperatura considerando la vida útil del equipo
Control de la temperatura de entrada: Para gases de escape de alta temperatura (como gases de escape secos), la temperatura de entrada debe reducirse entre 40 ℃ y 60 ℃ mediante enfriamiento por aspersión o intercambiadores de calor para evitar el sobrecalentamiento o la corrosión del equipo de tratamiento posterior.
Evitar la desactivación a baja temperatura: Los catalizadores pueden no encenderse a temperaturas excesivamente bajas (por ejemplo, por debajo de su temperatura de autoignición) o pueden experimentar un consumo excesivo de combustible durante la operación inicial; temperaturas excesivamente altas pueden provocar la sinterización y desactivación del catalizador. Se requiere un sistema de control automático de temperatura para mantener el rango de temperatura de funcionamiento óptimo ajustando el caudal de gas o encendiendo o apagando los dispositivos de calefacción auxiliares.