1. Dosificación y pretratamiento de materia prima.
Disponga razonablemente la proporción de residuos para reducir la proporción de componentes con alto contenido de sal o bajo punto de fusión; para desechos con alto contenido de sal, se puede mezclar con materiales de alto punto de fusión, como la cal, para aumentar el punto de fusión general e inhibir la deposición de sales en el horno.
Antes de alimentar, realice una mezcla uniforme y un apilamiento en capas para evitar la escoria local causada por áreas locales ricas en sal.
2. Control de temperatura de combustión y volumen de aire.
Mantenga la temperatura clave del horno entre 850 y 950 ℃ para garantizar la descomposición completa de la materia orgánica y evitar la coquización a baja temperatura.
Ajuste dinámicamente el volumen de aire primario y secundario de acuerdo con el poder calorífico de los desechos para evitar que un volumen de aire excesivo provoque que las cenizas volantes transporten coque, o que un volumen de aire insuficiente provoque una combustión deficiente en oxígeno y la formación de una atmósfera reductora.
3. Uso de inhibidores de coquización
Utilice inhibidores de coquización a base de óxidos metálicos de alto punto de fusión (como CLEANS-307), añadidos en una proporción de 3-8 kg/tonelada de residuo, que pueden formar cristales eutécticos con sales de bajo punto de fusión, aumentando el punto de fusión y reduciendo significativamente la tasa de coquización.
4. Limpieza y mantenimiento periódicos
Limpie periódicamente las piezas clave, como termopares y puntos de medición de temperatura, para evitar que la acumulación de cenizas y escoria afecte la precisión de la medición de temperatura.
Utilice chorros de agua mecánicos o de alta presión para eliminar la capa de escoria formada y ajuste los parámetros de combustión de manera oportuna según los datos de monitoreo en el sitio para evitar que la acumulación de escoria provoque una mayor carga de calor.